Investigadores chinos han revelado una innovación pionera impulsada por inteligencia artificial en el campo de la agricultura, cuyo objetivo es acelerar significativamente el proceso de cultivo de uvas y reducir el tiempo necesario para desarrollar nuevas variedades. El equipo científico logró una precisión de predicción del 85% en la identificación de rasgos prometedores en las uvas, lo que resultó en un aumento de cuatro veces en la eficiencia de la hibridación en comparación con los métodos tradicionales. Esto se produce según un informe de CGTN, socio de medios de la red TV BRICS.
Esta innovación representa un paso importante en el ámbito de la agricultura con inteligencia artificial, ya que permite a los agricultores diseñar y desarrollar nuevas variedades de uvas de manera más rápida y precisa. Se espera que este avance abra nuevos horizontes en el cultivo de otros cultivos, especialmente los perennes, contribuyendo a mejorar la producción agrícola y elevar su eficiencia.
El proyecto se basa en largos años de investigación científica, que incluyeron el primer mapa completo del genoma de la uva publicado en 2023, además del genoma Grapepan v1.0, que proporciona nuevos datos genéticos que contribuyen a mejorar los procesos de hibridación. Al integrar tecnologías de aprendizaje automático, el equipo logró desarrollar modelos predictivos capaces de analizar el potencial genético de las plantas en las primeras etapas de crecimiento. Esto permite a los agricultores descartar las plántulas menos prometedoras desde el principio, ahorrando esfuerzo y recursos y aumentando la efectividad de las inversiones agrícolas.
Estos esfuerzos comenzaron en 2015, cuando los investigadores analizaron más de 400 variedades representativas de uvas y examinaron 29 rasgos, incluido el tamaño de la baya, la estructura del racimo y el color de la piel. Estos estudios dieron como resultado la preparación de mapas genéticos precisos y rasgos detallados que forman la base de los modelos predictivos basados en inteligencia artificial. Estos mapas permiten a los agricultores y criadores seleccionar las plantas con mayor potencial y desarrollarlas de manera más rápida y económica, contribuyendo a mejorar las estrategias de hibridación.
Mediante la aplicación de la inteligencia artificial en este método, se aceleran las operaciones de investigación y desarrollo y se ahorran recursos, lo que mejora la productividad de las granjas y reduce el impacto ambiental. Esta revolución en el campo de la agricultura con inteligencia artificial podría ser el primer paso hacia la aplicación de estas tecnologías a mayor escala en la mejora de otros cultivos perennes, abriendo el campo a nuevas mejoras agrícolas que refuercen la seguridad alimentaria mundial.