En medio de una competencia feroz y presiones legales, Google emprende una campaña global para educar tanto a las personas como a las máquinas.
Google, una de las mayores empresas tecnológicas del mundo, se enfrenta a una ola sin precedentes de escrutinio y críticas regulatorias debido a su expansión en los ámbitos de la publicidad y los motores de búsqueda. Con la intensificación de la competencia en el campo de la inteligencia artificial, la empresa busca orientar a la opinión pública y a los responsables políticos hacia la adopción de políticas de inteligencia artificial que tengan en cuenta sus intereses estratégicos. Esto se hace evidente en los incansables esfuerzos de Google por educar a las personas y a los gobiernos sobre los principios de la inteligencia artificial y su despliegue a gran escala en la sociedad.
La importancia de educar a la fuerza laboral y a los gobiernos
Kent Walker, presidente de asuntos globales de Alphabet (la empresa matriz de Google), declaró que ampliar la comprensión de la inteligencia artificial entre individuos y organizaciones crea un ciclo positivo continuo, a medida que aumenta la conciencia de las entidades oficiales y las empresas, y crecen las oportunidades económicas y sociales. Este objetivo no es nuevo, pero se ha vuelto más urgente con la intensificación de la competencia en el mercado de la inteligencia artificial, especialmente tras el creciente impacto de empresas rivales como Microsoft —respaldada por OpenAI— y otros competidores.
Creciente presión regulatoria
Google se encuentra actualmente bajo una intensa investigación por parte de la Unión Europea y, en ocasiones, ha propuesto vender parte de su negocio publicitario para evitar multas financieras colosales. En Estados Unidos, el Departamento de Justicia ha intentado frenar su dominio en el ámbito de los navegadores web. Por otro lado, las leyes relacionadas con la inteligencia artificial evolucionan a nivel mundial, con un enfoque en cuestiones de privacidad de datos y derechos de autor, de modo que los gigantes tecnológicos podrían enfrentarse a multas de miles de millones de dólares si infringen las leyes propuestas.
Leer también: Modelos de inteligencia artificial para simular el mundo real de Google
Por ejemplo, la Unión Europea está debatiendo un proyecto de ley sobre inteligencia artificial que exige a los desarrolladores evaluar los riesgos de sus tecnologías e incluir medidas de transparencia, especialmente al ofrecer sistemas de inteligencia artificial de propósito general. Asimismo, el Departamento de Justicia de EE. UU. se ha centrado en propuestas que imponen concesiones a Google en el terreno de la inteligencia artificial como solución a las demandas presentadas en su contra por monopolio.
Ingentes inversiones en educación y formación
Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, anunció la creación de un fondo de inversión por valor de 120 millones de dólares destinado a apoyar programas educativos en el campo de la inteligencia artificial. Los altos ejecutivos de la empresa, como Kent Walker y Ruth Porat, intensifican sus visitas por todo el mundo para consultar con los gobiernos sobre los pasos óptimos para regular la tecnología. Estos esfuerzos incluyen la expansión del programa “Grow with Google”, que ofrece cursos de capacitación en análisis de datos y soporte de tecnología de la información. Un millón de personas han logrado obtener un certificado de graduación de estos cursos, con la esperanza de que les ayude a acceder a empleos relacionados con la inteligencia artificial.
Los esfuerzos de Google no se detienen ahí; la compañía está trabajando en la construcción de asociaciones con instituciones gubernamentales y académicas para lanzar proyectos de empleo dirigidos a personas que desean integrarse en el campo de las tecnologías modernas. La empresa señala que está introduciendo el eje de la inteligencia artificial en sus programas de capacitación en habilidades profesionales para satisfacer las necesidades del mercado en rápida evolución.
El futuro del empleo y la inteligencia artificial
Walker predice que la inteligencia artificial se integrará en la mayoría de los trabajos en el futuro, ya sea mediante la automatización de ciertos procesos o mejorando el rendimiento de los empleados con mejores capacidades analíticas. Sin embargo, también señala que un porcentaje muy pequeño de empleos podría desaparecer por completo, mientras que la mayoría de los roles profesionales se verán potenciados por tecnologías de inteligencia artificial. Para evitar el desempleo tecnológico, Google trabaja en iniciativas como el programa “Career Readiness”, donde se entrena a las personas en empleos relacionados con la construcción de centros de datos o el desarrollo de modelos de inteligencia artificial.
Al mismo tiempo, Google considera que los gobiernos serán en última instancia los que juzguen la eficacia de estas iniciativas, basándose en su éxito en el mundo real. Ante esta ecuación, destaca el papel de las grandes empresas al proporcionar “pruebas prácticas” de los modelos de formación y contratación. De este modo, los gobiernos podrán adoptar políticas a largo plazo que faciliten la integración de la inteligencia artificial en las sociedades sin dañar a la fuerza laboral.
Google es consciente de que compite intensamente con otras empresas para captar la atención y ganar la confianza de los responsables de la toma de decisiones y del público en el ámbito de la inteligencia artificial. Para lograrlo, invierte fuertemente en educación y capacitación, y propone visiones políticas que subrayan la importancia de la regulación inteligente de la tecnología. A pesar de las medidas gubernamentales para restringir su influencia en el mercado de publicidad y búsquedas, Google apuesta por construir una imagen de empresa responsable que busca difundir los beneficios de la inteligencia artificial a gran escala. En última instancia, el futuro de la relación entre Google y los gobiernos dependerá de si estos esfuerzos logran convencer a los legisladores y satisfacer las necesidades de la fuerza laboral afectada por las tecnologías de inteligencia artificial.