Entre la fascinación de millones y las críticas de los historiadores, ¿ofrecen los clips de historia generados por inteligencia artificial una ventana real al pasado o lo transforman en un escenario de ficción?
En las últimas semanas, se han vuelto virales en la plataforma TikTok videos cortos que muestran a personajes «despertando» en diferentes eras históricas, desde el Egipto faraónico hasta la antigua Roma, pasando por las calles de Londres durante la Peste Negra. Aunque las escenas parecían realistas y llenas de detalles, historiadores y expertos en antigüedades las calificaron de «aficionadas y peligrosas» a la vez. La pregunta es: ¿puede la inteligencia artificial crear una «ventana» real al pasado, o estamos viendo versiones simplificadas y posiblemente engañosas?
¿Cómo comenzó el fenómeno?
Dan, uno de los creadores de contenido detrás de la cuenta «Buff Lab» en TikTok, afirma que creó estos clips de videos históricos generados por inteligencia artificial porque la idea de presenciar el pasado en primera persona parecía innovadora y atractiva para el público joven. Por su parte, Högne, responsable de la cuenta «Time Traveller Buff», señala que su objetivo es educar a las personas sobre diferentes períodos históricos. Sin embargo, estos clips acumularon rápidamente millones de visualizaciones, lo que atrajo la atención de los historiadores, quienes encontraron numerosos errores históricos.
Objeciones de los historiadores
La Dra. Amy Boyington señala que uno de los videos sobre la era de la Peste Negra en Londres se asemeja a la «atmósfera de un videojuego», ya que mostraba casas con grandes ventanales de vidrio y rieles de ferrocarril, elementos que no existían en el siglo XIV. Por otro lado, la Dra. Hannah Platts, arqueóloga, encontró errores importantes en otro video que representa la erupción del monte Vesubio en Pompeya: el video mostraba lava brotando desde el principio, mientras que los relatos históricos indican que la erupción comenzó con humo espeso y emisiones de ceniza. Asimismo, en el video aparecieron herramientas como molinillos de pimienta y copas similares a las modernas, detalles que no tienen relación con la vida romana de aquella época.
Entre la simplificación y el sensacionalismo
Los creadores de contenido admiten que los clips no son «documentación científica», sino más bien una obra de arte destinada a revivir la atmósfera del pasado. Sin embargo, los historiadores advierten que este enfoque puede distorsionar la comprensión de la historia por parte de los jóvenes, especialmente si los espectadores —particularmente los más jóvenes— creen que estos detalles son precisos. El peligro radica en que la ficción se convierta en una «realidad alternativa» para un público no familiarizado con la historia de esa época, lo que podría fomentar la propagación de información no fiable.
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La problemática de las fuentes y la tecnología
Estos videos plantean una cuestión más amplia sobre la credibilidad de la inteligencia artificial, ya que su generación depende de modelos que crean imágenes y escenas basándose en datos extraídos de internet. Cuando se les pregunta a los creadores de contenido sobre su referencia histórica, resulta que algunos se limitan a depender de ChatGPT para recopilar información antes de proporcionarla a las herramientas generativas. No obstante, la ausencia de referencias académicas y de verificación histórica hace que estos clips sean propensos a errores. Los historiadores temen que estos videos se conviertan en una «referencia» para las nuevas generaciones, especialmente en una era donde la información se difunde rápidamente en las redes sociales.
La responsabilidad de los creadores y espectadores
Dan y Högne aseguran que se esfuerzan por incluir un descargo de responsabilidad que indique que los videos de historia generados por inteligencia artificial no son un «registro histórico real». No obstante, persiste la duda sobre la eficacia de este aviso, dado el gran auge de los videos. Algunos historiadores sostienen que la existencia de videos inteligentes y entretenidos puede estimular el deseo de los jóvenes de buscar hechos históricos en fuentes confiables, mientras que otros opinan que podrían afianzar conceptos erróneos si no van acompañados de explicaciones suficientes.
Perspectivas y desafíos
Los expertos consideran que la inteligencia artificial es capaz de ofrecer experiencias educativas únicas si se emplea con precisión. Imaginar un video de historia generado por inteligencia artificial que esté bien elaborado y se base en información de arqueólogos e historiadores confiables tendría un impacto positivo en la simplificación de la historia para las personas y en el estímulo de su investigación. Sin embargo, el gran peligro radica en la superficialidad y el descuido, convirtiendo una herramienta con un potencial enorme en un mero medio para producir contenido visualmente atractivo pero lleno de errores. Algunos temen que la expansión de estos videos conduzca a una nueva ola de «historia de ficción», especialmente si los espectadores carecen de conciencia crítica.
No se puede negar que estos videos tienen la capacidad de despertar la curiosidad de los espectadores y presentarles una época que no vivieron. Sin embargo, transformar la historia en escenas atractivas requiere precisión y supervisión científica; de lo contrario, los resultados podrían ser «peligrosos», como afirman los historiadores. Entre la necesidad de desarrollo y la verificación, el futuro de estos videos sigue ligado a si continuarán siendo un simple «juego de entretenimiento» o si se transformarán en una herramienta educativa eficaz e influyente.