Mientras las empresas adoptan con entusiasmo las herramientas de inteligencia artificial generativa, surge una paradoja desconcertante: la productividad no mejora. Una nueva investigación revela una de las causas posibles: un fenómeno llamado «trabajo basura» (workslop), en el que los empleados utilizan la inteligencia artificial para producir un trabajo que parece bueno pero carece de contenido, lo que genera una carga adicional para sus colegas y destruye la productividad y la cultura de colaboración.
Contenido del artículo:
- Introducción: la paradoja de la inteligencia artificial y la productividad
- ¿Qué es el «trabajo basura» (Workslop)?
- ¿Cómo traslada el «trabajo basura» la carga a los demás?
- El impuesto al «trabajo basura»: costes ocultos millonarios
- El coste más grave: la erosión de la confianza y la colaboración
- ¿Qué pueden hacer los líderes? Tres principios fundamentales
- Conclusión: del atajo a la colaboración
- Preguntas frecuentes
Introducción: la paradoja de la inteligencia artificial y la productividad
Las estadísticas muestran que el uso de la inteligencia artificial en el trabajo se ha duplicado desde 2023. Sin embargo, en contraste, un reciente informe del laboratorio MIT Media Lab reveló que el 95% de las organizaciones no observa un rendimiento medible en sus inversiones en estas tecnologías. Mucha actividad, mucho entusiasmo y muy pocos resultados. ¿Por qué?
¿Qué es el «trabajo basura» (Workslop)?
Un equipo de investigación de BetterUp Labs, en colaboración con el Laboratorio de Medios Sociales de Stanford, definió este fenómeno como «contenido de trabajo generado por inteligencia artificial que se disfraza de buen trabajo, pero carece de la sustancia necesaria para impulsar una tarea determinada de manera significativa». Se asemeja al contenido basura que inunda las redes sociales, pero en el contexto del trabajo de oficina.
¿Cómo traslada el «trabajo basura» la carga a los demás?
Con el fácil acceso a las herramientas de inteligencia artificial, los empleados pueden producir resultados pulidos con rapidez: diapositivas de presentación bien formateadas, informes largos y organizados, y resúmenes que parecen elocuentes. Sin embargo, mientras que algunos empleados utilizan esta capacidad para perfeccionar un buen trabajo, otros la emplean para crear contenido inútil, incompleto o que carece de un contexto crucial. El efecto pernicioso del «trabajo basura» es que transfiere la carga de trabajo a la otra parte, exigiendo que quien lo recibe interprete el trabajo, lo corrija o lo vuelva a hacer por completo. En otras palabras, traslada el esfuerzo del creador al receptor.
El impuesto al «trabajo basura»: costes ocultos millonarios
Según una encuesta realizada a 1.150 empleados a tiempo completo en Estados Unidos, el 40% indicó haber recibido «trabajo basura» en el último mes. Los empleados informaron que dedicaron un promedio de una hora y 56 minutos a gestionar cada caso. Con base en las estimaciones de tiempo de los participantes y sus salarios autoinformados, los investigadores descubrieron que estos incidentes conllevan un «impuesto» invisible de 186 dólares al mes por empleado. Para una organización con 10.000 trabajadores, esto se traduce en más de 9 millones de dólares anuales en pérdida de productividad.
El coste más grave: la erosión de la confianza y la colaboración
El coste más preocupante podría ser el coste personal. El trabajo inútil generado por inteligencia artificial afecta significativamente a la colaboración en el lugar de trabajo. Casi la mitad de las personas encuestadas percibió a los compañeros que enviaron «trabajo basura» como menos creativos, competentes y fiables que antes de recibir dichos resultados. El 42% los consideró menos dignos de confianza y el 37% menos inteligentes. Como consecuencia, un tercio de las personas que recibieron «trabajo basura» afirmó tener menos disposición a volver a trabajar con el remitente en el futuro.
¿Qué pueden hacer los líderes? Tres principios fundamentales
- Evitar las órdenes indiscriminadas: Cuando los líderes exigen el uso de la inteligencia artificial en todas partes y todo el tiempo, fomentan un uso desconsiderado. Los líderes deben desarrollar directrices para los empleados que les ayuden a utilizar esta nueva tecnología de maneras alineadas con la estrategia y los valores de la organización.
- Fomentar una mentalidad de «piloto»: Los investigadores descubrieron que los empleados con un alto sentido de competencia y optimismo (los pilotos) utilizan la inteligencia artificial para potenciar su creatividad, mientras que aquellos con un bajo sentido de competencia y optimismo (los pasajeros) tienden a usarla para evitar hacer el trabajo.
- Recomprometerse con la colaboración: Los líderes deben promover dinámicas entre humanos e inteligencia artificial que respalden la colaboración. La inteligencia artificial debe concebirse como una herramienta colaborativa, y no como un atajo para eludir la responsabilidad.
Conclusión: del atajo a la colaboración
Crear «trabajo basura» puede parecer fácil, pero impone un precio elevado a la organización. Lo que el remitente ve como una brecha se convierte en un bache del que el destinatario debe salir. Los líderes deben dar ejemplo en el uso reflexivo de la inteligencia artificial con un propósito y una intención, manteniendo los mismos estándares de excelencia para el trabajo realizado por binomios de humanos e inteligencia artificial que para los humanos en solitario.
Preguntas frecuentes
P1: ¿Cómo puedo identificar el «trabajo basura»?
R1: Por lo general, parece pulido y llamativo por fuera (buen formato, lenguaje correcto), pero carece de profundidad, contexto o detalles prácticos. Es posible que te sientas confundido tras leerlo y descubras que no te ayuda a completar tu tarea, sino que te exige más trabajo para comprenderlo o corregirlo.
P2: ¿Qué debo hacer si recibo «trabajo basura» de un compañero?
R2: La investigación señala que esto representa un desafío diplomático. El mejor enfoque es comunicarse de forma constructiva. En lugar de culpar, puedes plantear preguntas aclaratorias que soliciten más contexto o detalles, lo que podría llevar al remitente a darse cuenta de que los resultados generados por la inteligencia artificial no fueron suficientes.
P3: ¿Todo el trabajo generado por inteligencia artificial es «trabajo basura»?
R3: En absoluto. La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy potente para impulsar la productividad y la creatividad cuando se utiliza de forma reflexiva. Solo se convierte en «trabajo basura» cuando se emplea como sustituto del pensamiento crítico y el esfuerzo, en lugar de como un instrumento para mejorarlos.