Universal Music Group y otros editores afirman que las partituras musicales podrían estar entre los millones de libros descargados ilegalmente por el gigante de la inteligencia artificial, lo que añade una dimensión nueva y polémica a su continua batalla legal.
محتويات المقالة:
- Introducción: Un nuevo giro en la demanda
- Acusación de piratería: 7 millones de libros pirateados
- Descubrimiento a partir de otro caso
- Distinción en el uso justo: entrenamiento frente a piratería
- «Nuevo comienzo» en la fase de obtención de pruebas
- Declaración de los editores: «Mala conducta asombrosa»
- Conclusión: La batalla legal se intensifica
Introducción: Un nuevo giro en la demanda
El grupo de editores musicales que demanda a Anthropic por infracción de derechos de autor afirma que se enteró recientemente de que el gigante de la inteligencia artificial descargó ilegalmente partituras musicales de bibliotecas de piratería en línea para sus modelos de entrenamiento. Los editores —incluyendo a Universal Music Group (UMG), Concord y ABKCO— plantearon el asunto en una moción presentada el lunes (11 de agosto) para modificar su demanda de 2023 contra Anthropic.
El caso gira en torno a las acusaciones de que Anthropic entrenó su modelo lingüístico de gran tamaño «Claude» con letras de canciones protegidas por derechos de autor, y de que el chatbot ahora genera letras imitadas cuando se le solicita.
Acusación de piratería: 7 millones de libros pirateados
Ahora, los editores de música afirman haber tenido conocimiento de otra área de presuntas irregularidades por parte de Anthropic: al menos siete millones de libros en el arsenal de entrenamiento de Anthropic fueron descargados ilegalmente de las bibliotecas piratas Library Genesis (LibGen) y Pirate Library Mirror (PiLiMi). Los editores creen que las letras de sus canciones protegidas por derechos de autor se encuentran entre estos 7 millones de libros pirateados, ya que la biblioteca LibGen contiene miles de copias ilegales de partituras y cancioneros. Esto incluye las partituras de la canción «Tiny Dancer» de Elton John y «7 Rings» de Ariana Grande.
Descubrimiento a partir de otro caso
Los editores de música afirman que se enteraron de la piratería de Anthropic no por la empresa, sino a través de un fallo emitido recientemente por el juez William Alsup en una demanda por derechos de autor diferente que acusa a Anthropic de entrenar a Claude con obras literarias de autores.
Distinción en el uso justo: entrenamiento frente a piratería
Vale la pena señalar que el juez Alsup dictaminó en ese caso que, si bien la defensa de «uso justo» permite a Anthropic utilizar material protegido por derechos de autor para el entrenamiento, descargar y almacenar libros pirateados es estrictamente ilegal. El juez responsabilizó a Anthropic por las acusaciones de piratería y programó un juicio para determinar la cantidad que la empresa debe pagar a los autores en concepto de indemnización por daños y perjuicios.
«Nuevo comienzo» en la fase de obtención de pruebas
Los editores de música parecen haberse tomado este fallo muy en serio, ya que ahora buscan reforzar su caso contra Anthropic con acusaciones similares de piratería. El escrito señala: «Debido al fracaso de Anthropic en revelar esta actividad masiva de piratería, los editores deben ahora empezar de nuevo en este caso». Se sienten frustrados por el lento ritmo de Anthropic en la revelación de pruebas y por su omisión de estas pruebas cruciales.
Declaración de los editores: «Mala conducta asombrosa»
En una declaración compartida con Billboard el miércoles (13 أغسطس / 13 de agosto), los editores de música afirman que están modificando la demanda «para abordar esta piratería masiva e ilegal de nuestras obras» y «exigir cuentas a Anthropic por sus infracciones adicionales de nuestros derechos».
Los editores añaden: «La magnitud de la mala conducta de Anthropic es asombrosa y se relaciona directamente con nuestras acusaciones de infracción. Igualmente asombroso es el hecho de que Anthropic ocultó estos hechos durante más de un año de descubrimiento en nuestro caso, y esta información solo salió a la luz a través de la decisión de un juez federal en otro caso contra Anthropic».
Conclusión: La batalla legal se intensifica
Este nuevo acontecimiento añade otra capa de complejidad a las continuas batallas legales sobre el entrenamiento de la inteligencia artificial y los derechos de autor. Establece una distinción entre la cuestión de si el entrenamiento con material protegido por derechos de autor constituye un uso justo y el problema de utilizar material obtenido ilegalmente en primer lugar. A medida que estos casos continúen, es probable que seamos testigos de una definición más clara de los límites legales para el entrenamiento de la inteligencia artificial, lo que podría tener repercusiones de gran alcance para toda la industria.