Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce, rechazó la narrativa imperante que afirma que la inteligencia artificial es la principal fuerza detrás de la actual ola de despidos en el sector tecnológico. Benioff calificó esta justificación como una «salida fácil» para los directivos que enfrentan problemas estructurales más profundos en sus empresas, y subrayó que culpar a las tecnologías emergentes no es más que una huida de la verdadera responsabilidad administrativa.
En declaraciones ofrecidas durante su aparición en un programa de entrevistas especializado en el futuro de la tecnología esta semana, Benioff señaló: «Es muy fácil convertir a la inteligencia artificial en un chivo expiatorio. Aunque he hablado de este tema con cierta firmeza, no creo que la mayoría de la gente entienda realmente lo que está pasando sobre el terreno». Estas declaraciones reflejan una visión crítica sobre la forma en que las grandes empresas gestionan sus crisis financieras y sus intentos de complacer a los inversores a expensas de la transparencia.
Tres motivaciones diferentes detrás de los despidos
Benioff sostiene que las empresas recurren a la reducción de puestos de trabajo por tres motivos completamente distintos, pero que los observadores y los directivos confunden erróneamente para crear una sola historia en torno a la inteligencia artificial. Desde su perspectiva, esta confusión impide que el mercado y los empleados vean el panorama completo de los desafíos que enfrenta el sector tecnológico hoy en día, resumiendo estas razones en los siguientes puntos:
- Aumento de los costos operativos: La primera razón es que los costos operativos de muchas empresas han crecido de forma exagerada. Durante el periodo de la pandemia, las empresas tecnológicas experimentaron un auge de contratación sin precedentes, lo que provocó una inflación en las estructuras organizativas y un aumento de los salarios y beneficios que dejó de ser sostenible ante la desaceleración del crecimiento económico mundial y el regreso de los patrones de consumo a la normalidad.
- Compromisos financieros con los centros de datos: La segunda razón está relacionada con las inversiones masivas que exige la nueva infraestructura tecnológica. Las empresas están inyectando miles de millones de dólares para construir y equipar centros de datos capaces de procesar grandes modelos de lenguaje. Esta carga financiera obliga a las administraciones a recortar presupuestos en otros departamentos, siendo los empleados a menudo la víctima más fácil para compensar dichos gastos de capital.
- Reequilibrio real de la fuerza laboral: La tercera y última razón, y la única vinculada directamente con la inteligencia artificial, consiste en la reestructuración para adaptarse a los cambios que esta tecnología genera en la naturaleza de ciertos puestos de trabajo. Algunas tareas rutinarias y repetitivas ahora se ejecutan con mayor eficacia a través de herramientas automatizadas, lo que exige nuevas habilidades y una reducción en el número de empleados en departamentos específicos en favor de otros.
Un error fundamental en la narrativa dominante
Benioff enfatizó que tratar estas tres motivaciones como si fueran una sola historia coherente es un «error fundamental». Los directivos que atribuyen todos sus recortes de plantilla a la automatización y a la inteligencia artificial carecen del valor necesario para afrontar los errores de contratación del pasado o para admitir que son incapaces de equilibrar la inversión en el futuro con la estabilidad de sus equipos de trabajo en el presente.
La inteligencia artificial se ha transformado en una palabra mágica en los círculos de inversores, donde los mercados financieros premian a las empresas que anuncian recortes en sus gastos de personal para destinar más dinero a la tecnología avanzada. Sin embargo, esta tendencia impone una enorme carga psicológica y profesional a los trabajadores del sector, quienes sienten que sus empleos están constantemente amenazados por algoritmos que quizás no sean capaces de reemplazarlos de manera efectiva en la actualidad, utilizándose únicamente como pretexto para reducir gastos.
El contexto más amplio de la crisis tecnológica
Las declaraciones del líder de Salesforce llegan en un momento delicado en el que el sector tecnológico experimenta oleadas sucesivas de despidos, desde finales de 2022 hasta la actualidad. Las principales empresas globales han despedido a decenas de miles de trabajadores. En muchos de los mensajes de despido enviados a los empleados, se hizo hincapié en la necesidad de redirigir los recursos hacia iniciativas tecnológicas modernas para garantizar la competitividad en el mercado futuro.
A pesar de la veracidad de estos cambios tecnológicos, los economistas respaldan lo señalado por Benioff; el crecimiento anormal durante la pandemia es el verdadero culpable en la mayoría de estos casos. Las empresas contrataron en exceso basándose en expectativas poco realistas y, con el regreso de la vida a la normalidad, se encontraron con estructuras administrativas sobredimensionadas y costos superiores a los ingresos reales, lo que hizo inevitables las decisiones difíciles para salvar su situación financiera.
Invertir en tecnologías modernas es sumamente costoso; los chips avanzados que forman el núcleo principal de los servidores requieren sumas exorbitantes. Construir un solo centro de datos capaz de competir hoy en día exige presupuestos masivos. Por lo tanto, la decisión de despedir empleados surge como una respuesta directa a la necesidad de liquidez para cubrir estas elevadas facturas, y no porque la tecnología haya reemplazado por completo las capacidades humanas.
Una visión de futuro más equilibrada
Al poner de relieve estas dinámicas ocultas, Benioff insta a la comunidad empresarial a adoptar un enfoque más honesto y transparente al comunicarse tanto con los empleados como con los inversores. Prepararse para el futuro no debe lograrse a costa de destruir la confianza dentro de las organizaciones ni de engañar a la opinión pública sobre las capacidades y los límites de la tecnología actual. El cambio es inevitable, pero comprender su naturaleza y determinar sus verdaderas causas es el primer paso para gestionar esta transición de forma exitosa y sostenible.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la opinión de Marc Benioff sobre culpar a la inteligencia artificial de los despidos?
Marc Benioff considera que culpar a la inteligencia artificial es una «excusa perezosa» y un chivo expiatorio que utilizan los directivos para justificar las decisiones de reducción de personal derivadas de problemas estructurales y administrativos más profundos en sus empresas.
¿Cuáles son las verdaderas razones detrás de los despidos según el director de Salesforce?
Las razones son: el fuerte incremento de los costos operativos y la inflación laboral derivada del auge de contrataciones anterior, los enormes compromisos financieros para construir centros de datos con tecnología moderna que obligan a las empresas a recortar presupuestos, y en tercer lugar, el reequilibrio real de la fuerza laboral para adaptarse a los cambios tecnológicos en ciertas tareas.
¿Por qué se considera un error fundamental vincular todos los recortes con la automatización?
Porque la mayoría de los despidos actuales no ocurren porque las máquinas realicen el trabajo humano, sino porque las empresas intentan corregir errores de contratación excesiva y generar liquidez para financiar sus costosas inversiones de capital en la nueva infraestructura tecnológica.