IBM ha anunciado una nueva generación de chips Power11 centrarse en la eficiencia energética y la seguridad, con el objetivo de facilitar el despliegue de la inteligencia artificial para tareas de inferencia en sectores como servicios financieros y manufactura.
Introducción: Una gran actualización para la línea Power
International Business Machines (IBM) anunció el martes una nueva línea de chips y servidores para centros de datos que, según afirma, serán más eficientes energéticamente que los de la competencia y simplificarán la implementación de la inteligencia artificial en las operaciones comerciales. IBM presentó los nuevos chips Power11 este martes, lo que marca la primera actualización importante de su línea de chips «Power» desde 2020. Tradicionalmente, estos chips han competido con las ofertas de Intel y AMD en los centros de datos, especialmente en sectores especializados como servicios financieros, manufactura y salud.
Enfoque en la fiabilidad y la seguridad
Al igual que los servidores de inteligencia artificial de Nvidia, los sistemas Power de IBM son un paquete integrado de chips y software. Tom McPherson, director general de sistemas Power en IBM, señaló que la compañía con sede en Armonk, Nueva York, utilizó este estrecho acoplamiento para centrarse en la fiabilidad y la seguridad.
Los sistemas Power11, disponibles a partir del 25 يوليو, no requerirán ningún tiempo de inactividad planificado para actualizaciones de software, y su tiempo de inactividad promedio no planificado cada año es de poco más de 30 segundos. IBM indicó que también están diseñados para detectar y responder a un ataque de ransomware en un plazo de un minuto, en el que los piratas informáticos cifran los datos y luego intentan extorsionar un rescate a cambio de las claves de cifrado.
Simplificación de la IA para la inferencia
En el cuarto trimestre de este año, IBM planea integrar Power11 con Spyre, el chip de inteligencia artificial que presentó el año pasado. McPherson indicó que IBM no pretende competir con Nvidia en ayudar a crear y entrenar sistemas de inteligencia artificial, sino que se centra en cambio en simplificar el despliegue de la IA para la inferencia, que es el proceso de poner en marcha un sistema de inteligencia artificial para acelerar una tarea empresarial.
En una entrevista la semana pasada sobre el trabajo con los primeros clientes, McPherson señaló: «Podemos integrar sin problemas capacidades de inteligencia artificial en esto para acelerar la inferencia y ayudar a mejorar sus operaciones comerciales. No tendrá toda la potencia de cálculo para el entrenamiento ni nada por el estilo, pero tendrá capacidades de inferencia muy buenas que son fáciles de integrar».
Una estrategia diferente en un mercado concurrido
El enfoque de IBM representa una estrategia diferente en el mercado de la inteligencia artificial. En lugar de intentar construir los modelos más grandes y potentes para el entrenamiento, la empresa se centra en hacer que la inteligencia artificial sea práctica y accesible para sus clientes empresariales. IBM reconoce que muchas empresas no necesitan construir sus propios modelos desde cero, sino que requieren formas confiables y seguras de utilizar modelos preexistentes para mejorar sus operaciones.
Este enfoque en la inferencia, la seguridad y la fiabilidad puede atraer a clientes de industrias altamente reguladas que priorizan la continuidad del negocio y la protección de datos por encima del rendimiento bruto. Al ofrecer un paquete integrado que hace que el despliegue de la inteligencia artificial sea más fácil y seguro, IBM espera hacerse un hueco en este campo competitivo.
Conclusión: Un paso inteligente hacia la IA práctica
El lanzamiento de los nuevos chips y servidores Power11 por parte de IBM representa un paso importante y meditado. En lugar de entrar en competencia directa con Nvidia en la costosa carrera del entrenamiento, IBM se centra en una fortaleza histórica propia: atender las necesidades de las grandes empresas con soluciones confiables y seguras. Al facilitar el proceso de inferencia, IBM puede encontrar una audiencia receptiva entre las empresas que buscan cosechar los beneficios de la inteligencia artificial sin las complejidades y los riesgos asociados con la construcción de su propia infraestructura desde cero.