Las acciones de Meta Platforms sufrieron su mayor caída en un solo día desde octubre de 2022, al desplomarse más del 11%. Las crecientes dudas sobre los rendimientos de los agresivos planes de gasto en inteligencia artificial eclipsaron unos sólidos resultados financieros, lo que avivó la preocupación de los inversores sobre la rentabilidad futura.
- Introducción: Un día oscuro en Wall Street para Meta
- El motivo principal: un aumento masivo en los gastos de capital
- La costosa carrera armamentista de la inteligencia artificial
- Zuckerberg defiende el ambicioso gasto
- El objetivo final: superinteligencia (Superintelligence)
- Escepticismo de los inversores: ¿cuándo llegarán los retornos?
- Los sólidos resultados del tercer trimestre no fueron suficientes
- FAQs
Introducción: Un día oscuro en Wall Street para Meta
A pesar de anunciar beneficios que superaron las expectativas, Meta Platforms (la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp) vivió una jornada difícil en el mercado bursátil. Las acciones de la compañía cayeron más del 11 %, registrando su mayor pérdida diaria en tres años. El detonante de este fuerte descenso fue el anuncio de la empresa sobre un incremento sustancial en su gasto previsto para la infraestructura de inteligencia artificial, lo que encendió las alarmas de los inversores ante el aumento de los costes y el retorno incierto de estas ingentes inversiones.
El motivo principal: un aumento masivo en los gastos de capital
El gigante de las redes sociales elevó notablemente sus previsiones de gastos de capital (Capex) para 2025. Meta espera ahora que el gasto de capital se sitúe entre los 70 000 millones y los 72 000 millones de dólares, en comparación con su estimación anterior de entre 66 000 millones y 72 000 millones de dólares. Este fuerte desembolso se destina a la construcción de centros de datos avanzados y a la adquisición de costosas unidades de procesamiento gráfico (GPUs) de empresas como Nvidia, consideradas esenciales para entrenar y ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial.
La costosa carrera armamentista de la inteligencia artificial
Este incremento en el gasto se produce en un momento en que Meta compite codo a codo con sus principales rivales, como Google (Alphabet) y Microsoft, para construir y ampliar herramientas avanzadas de inteligencia artificial. Al igual que sus homólogas, Meta ha destinado miles de millones de dólares para potenciar sus capacidades en este ámbito dentro de un escenario cada vez más competitivo.
Meta no está sola en esta carrera vertiginosa; Alphabet también elevó sus previsiones de gastos de capital a una horquilla de entre 91 000 millones y 93 000 millones de dólares, y Microsoft indicó que espera un mayor crecimiento del gasto para este año fiscal. Esta carrera por levantar infraestructura presiona de forma severa las finanzas de estas corporaciones.
Zuckerberg defiende el ambicioso gasto
El director ejecutivo, Mark Zuckerberg, defendió con firmeza los ambiciosos planes de gasto de la compañía durante la conferencia de resultados celebrada este miércoles. «Es muy pronto, pero creo que ya estamos viendo los frutos en el negocio principal», señaló. Zuckerberg apuntó que la integración de la inteligencia artificial en los sistemas de recomendación y publicidad ya está impulsando el engagement y los ingresos.
Y añadió: «Esto nos da mucha confianza en que debemos invertir mucho más, y queremos asegurarnos de no quedarnos cortos». Este enfoque refleja la visión de Zuckerberg de que la inteligencia artificial representa una apuesta existencial para el porvenir de la firma.
El objetivo final: superinteligencia (Superintelligence)
Zuckerberg fue más allá al indicar que la empresa está desarrollando capacidad de forma «agresiva» y «proactiva» para prepararse ante la llegada de la superinteligencia (Superintelligence), un nivel de inteligencia artificial que supera las capacidades humanas. El directivo busca que Meta se encuentre «en una posición ideal para un cambio de paradigma generacional en numerosas oportunidades de gran calado».
A principios de este año, Meta invirtió 14 300 millones de dólares en la startup Scale AI y fichó a su consejero delegado, Alexandr Wang, para liderar su nueva iniciativa denominada “Laboratorios de Superinteligencia” (Superintelligence Labs), en colaboración con el exdirector ejecutivo de GitHub, Nat Friedman.
Escepticismo de los inversores: ¿cuándo llegarán los retornos?
A pesar del optimismo patente de Zuckerberg, los inversores se muestran escépticos respecto al calendario necesario para materializar retornos financieros significativos de estas inversiones masivas. El colosal gasto en infraestructura supone un drenaje importante para el flujo de caja a corto plazo, y existen temores de que los beneficios económicos plenos tarden años en concretarse, en especial si Meta no logra hallar vías eficaces e innovadoras para monetizar las nuevas tecnologías de inteligencia artificial más allá de la publicidad convencional.
FAQs
P: ¿Qué son los gastos de capital (Capex)?
R: Son los recursos financieros que destina una empresa a adquirir o mejorar sus activos fijos a largo plazo. En el caso de Meta, esto abarca la construcción de centros de datos, la adquisición de servidores y la compra de unidades de procesamiento gráfico (GPUs) imprescindibles para operar la inteligencia artificial.
P: ¿Por qué gasta Meta sumas colosales en inteligencia artificial?
R: Meta compite contra otras grandes empresas tecnológicas para desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial, lo cual exige una potencia de cálculo descomunal. Asimismo, la compañía persigue el liderazgo en el ámbito de la “superinteligencia”, un propósito a largo plazo que demanda inversiones proactivas muy elevadas.
P: ¿Por qué bajó la acción de Meta a pesar de los sólidos beneficios?
R: Las acciones retrocedieron porque los inversores temen el fuerte incremento del gasto planeado en inteligencia artificial. Les preocupa que estos costes perjudiquen la rentabilidad a corto plazo y que el retorno de estas inversiones sea incierto o requiera demasiado tiempo.