Contenido del artículo:
- Introducción
- Inteligencia artificial emocional
- Loona Deskmate
- Robots de Zeroth: De WALL-E a M1
- Mascotas robóticas: Lil Milo y Fozozoo
- El cambio cultural hacia la compañía digital
- Preguntas frecuentes
Introducción
La inteligencia artificial no siempre busca optimizar tu vida laboral o robarte el empleo; a veces, solo quiere ser tu amigo. Aunque las mascotas robóticas no fueron las únicas estrellas deslumbrantes en el CES, pasaron de ser puro bombo publicitario a una tendencia clara que ilustra cómo la inteligencia artificial sale de las pantallas para cobrar una forma física en nuestra cotidianidad.
Inteligencia artificial emocional
Dejando atrás los robots funcionales destinados a automatizar tareas pesadas como limpiar o preparar café, ha surgido una corriente más sosegada: máquinas concebidas con el propósito simple de “existir”. Estos robots no priorizan la productividad, sino la interacción afectiva, valiéndose de tecnologías de inteligencia artificial para relacionarse con los seres humanos de maneras que imitan a los organismos vivos.
Loona Deskmate
La compañía «Loona» presentó «Deskmate», una solución para quienes se aburren mientras cargan su teléfono. Este dispositivo transforma tu iPhone en un adorable compañero con grandes ojos al estilo de «Pixar» que te sigue mientras hablas. Aunque incorpora prestaciones prácticas como la integración con aplicaciones de trabajo, su principal argumento de venta es la experiencia de compañía.
Robots de Zeroth: De WALL-E a M1
La empresa «Zeroth» exhibió el robot «W1», que guarda un enorme parecido con el célebre personaje «WALL-E». Este autómata hace poco más que seguirte, transportar objetos pequeños y tomar fotografías, apoyándose en una “inteligencia artificial ambiental” para desplazarse. Asimismo, la firma introdujo en Estados Unidos el pequeño robot humanoide «M1», el cual combina la utilidad (como recordatorios y detección de caídas) con la compañía mediante el uso del modelo «Gemini» de Google para conversar, en un intento por replicar el éxito de los robots sociales desde Asia hacia Occidente.
Mascotas robóticas: Lil Milo y Fozozoo
En el terreno estricto de las mascotas, hizo su aparición «Fozozoo», una bola de pelo que ronronea al ser acariciada y reconoce a su dueño, dotada de conectividad celular para acompañarle a todas partes. Por su parte, la marca de aspiradoras robóticas «Ecovacs» comercializó el robot «Lil Milo», que recuerda a un perro bichón frisé. Este robot emplea “datos biométricos realistas” para identificar voces y desarrollar una personalidad que se adapta a las costumbres del usuario. Que una compañía de limpieza lance un compañero emocional es un claro indicio de que las empresas anticipan que acogeremos a los compañeros de inteligencia artificial en nuestros hogares por el simple hecho de estar ahí, más allá de lo que hagan.
El cambio cultural hacia la compañía digital
Esta tendencia en el salón tecnológico pone de relieve que el concepto de robot social, muy arraigado en China y Corea del Sur, se está rediseñando y comercializando para los hogares occidentales. El objetivo no consiste en ayudar con las tareas domésticas, sino en colmar el vacío emocional y aportar una sensación de cercanía en un mundo cada vez más solitario.
Preguntas frecuentes
Pregunta: ¿Cuál es la función primordial de los nuevos robots de compañía?
Respuesta: Su función principal se centra en la interacción afectiva, la compañía y la mitigación de la sensación de soledad, más que en la ejecución de tareas domésticas complejas.
Pregunta: ¿Utilizan estos robots modelos de inteligencia artificial conocidos?
Respuesta: Sí, algunos de ellos, como el robot M1, emplean modelos avanzados tales como Gemini de Google para entablar conversaciones naturales.
Pregunta: ¿Se encuentran estos robots disponibles a nivel global?
Respuesta: Algunos modelos, como el W1, ya se comercializan en China, pero las compañías trabajan en su lanzamiento en los mercados estadounidense y europeo a lo largo de 2026.