En un movimiento estratégico que refleja un cambio radical en su visión operativa, OpenAI ha abandonado sus ambiciones de planificar y poseer centros de datos propios para respaldar sus tecnologías de inteligencia artificial. Esta decisión crucial ha venido acompañada de la retirada de la compañía de un acuerdo integral de desarrollo de infraestructura con el gigante de los microchips Nvidia. En su lugar, la empresa se orienta ahora hacia una estrategia flexible basada en el alquiler de capacidad de servidores a destacados proveedores de servicios en la nube. Estas transformaciones fundamentales se producen mientras la empresa líder en inteligencia artificial se prepara para llevar a cabo una posible oferta pública inicial a finales de este año o el próximo, con el objetivo de reforzar su posición financiera y atraer a inversores de los mercados públicos.
Este cambio estratégico representa una fuerte retirada respecto a las ambiciones de infraestructura masiva valoradas en billones de dólares que OpenAI y sus socios anunciaron con gran entusiasmo al desvelar el proyecto «Stargate» en la Casa Blanca en enero de 2025. Según informes económicos y tecnológicos coincidentes, los prestamistas y las principales instituciones financieras se negaron a asumir los enormes costes de construcción y los riesgos asociados para una empresa que aún no ha obtenido beneficios netos proporcionales al volumen de esas ingentes inversiones. Este rotundo rechazo obligó a la compañía a renunciar a su enfoque de construcción propia, que requería un flujo de caja masivo, y a buscar alternativas más eficientes y flexibles en el mercado.
Reducción de expectativas: de 1,4 billones a 600.000 millones de dólares
El pasado mes de febrero, OpenAI envió un mensaje claro a sus inversores indicando que ahora aspira a gastar unos 600.000 millones de dólares en total en infraestructuras y computación de aquí a 2030. Esta cifra revisada llega apenas unos meses después de las declaraciones optimistas del consejero delegado, Sam Altman, en las que promovía compromisos de infraestructura masivos de hasta 1,4 billones de dólares a lo largo de ocho años consecutivos. Los informes de noticias han confirmado esta cifra ajustada, señalando que la empresa está sentando actualmente unas bases sólidas para una oferta pública inicial que podría situar su valoración total en los mercados financieros en torno al billón de dólares.
En el plano puramente financiero, la compañía prevé que sus ingresos totales para 2030 superen la barrera de los 280.000 millones de dólares, con expectativas de contribuciones casi iguales por parte de los sectores de servicios al consumidor y de servicios empresariales y corporativos. Cabe destacar que OpenAI registró un rendimiento excepcional con unos ingresos de 13.000 millones de dólares en 2025, superando así su objetivo inicial de 10.000 millones de dólares. Por el contrario, sus gastos operativos se situaron en 8.000 millones de dólares, una cifra notablemente inferior a las previsiones anteriores que apuntaban a 9.000 millones. Este sólido y disciplinado comportamiento financiero refuerza la posición de la empresa y la hace más atractiva para los inversores que buscan eficiencia operativa antes de salir a bolsa.
Congelación del acuerdo con Nvidia y transición hacia soluciones en la nube
El acuerdo original alcanzado en septiembre de 2025 estipulaba que OpenAI desplegaría al menos 10 gigavatios de sistemas de inteligencia artificial de Nvidia, vinculando la inversión inicial de 10.000 millones de dólares de Nvidia a la finalización con éxito del despliegue del primer gigavatio. Sin embargo, este pacto estratégico parece haberse estancado y detenido por completo. Nvidia reveló claramente en sus informes financieros trimestrales que no existen garantías firmes para la culminación de esta operación, mientras que los informes de prensa de enero señalaban que las negociaciones entre ambas partes habían quedado prácticamente congeladas.
En lugar de depender exclusivamente de la posesión de infraestructura física, OpenAI ha firmado desde entonces acuerdos de capacidad masivos y a largo plazo con empresas líderes como Amazon Web Services, Google Cloud, AMD y Cerebras. Estas avanzadas asociaciones en la nube ofrecen una alternativa práctica y de menor coste frente a la construcción de centros de datos tradicionales. A pesar del estancamiento del acuerdo fundacional previo, la compañía se ha asegurado de ampliar su asociación con Nvidia de un modo diferente, a través de una ronda de financiación independiente y masiva por valor de 110.000 millones de dólares anunciada en febrero. A través de esta ronda, la empresa logró asegurar 3 gigavatios de capacidad de inferencia técnica y 2 gigavatios de capacidad de entrenamiento continuo en los avanzados sistemas «Vera Rubin» de próxima generación de Nvidia.
Cancelación del proyecto Stargate y aplicación de una política de disciplina financiera
A principios de este mes, OpenAI y Oracle tomaron la firme decisión de cancelar sus costosos planes conjuntos para ampliar el campus principal de Stargate en Abilene, Texas. Esta anulación se produjo tras el colapso de complejas negociaciones entre ambas partes debido a desacuerdos sobre los mecanismos de financiación y los constantes cambios en las necesidades de capacidad operativa de la desarrolladora de inteligencia artificial. En este sentido, Sachin Katti, director de computación industrial de OpenAI, declaró que la empresa optó finalmente por redirigir dicha capacidad adicional para atender proyectos en otras ubicaciones, señalando que hay más de seis emplazamientos estratégicos en desarrollo en varios estados de EE. UU. para garantizar la satisfacción de la creciente demanda sin incurrir en pérdidas en infraestructuras fijas.
Este notable cambio refleja una presión creciente y constante por parte de los potenciales inversores en los mercados públicos para que se adopten políticas financieras más estrictas y disciplinadas. Como respuesta a estas demandas, OpenAI ha tomado importantes medidas administrativas al nombrar a Cynthia Gaylor, ex directora financiera de DocuSign, para encargarse de la gestión de las relaciones con los inversores. Asimismo, la compañía trabaja activamente en la ampliación de su equipo financiero y en la incorporación de experiencia bajo la dirección de la directora financiera, Sarah Friar, como parte de los intensos preparativos para una oferta pública inicial que podría llevarse a cabo en el cuarto trimestre de 2026.
Katti reconoció la existencia de una tensión continua y de desafíos reales entre el ritmo rápido y sin precedentes del desarrollo de software de inteligencia artificial y los lentos plazos de construcción en el mundo físico. Explicando este reto, señaló: «Nuestras necesidades técnicas y de ingeniería cambian radicalmente cada tres meses», y añadió que los prestamistas y las grandes instituciones de financiación temen enormemente verse arrastrados a un ciclo económico inestable basado en auges repentinos seguidos de caídas bruscas, lo que convierte al modelo de alquiler en la nube y a las asociaciones flexibles en la opción más segura y sostenible para garantizar el futuro de la empresa y su crecimiento estable en los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Por qué OpenAI ha renunciado a construir sus propios centros de datos?
La empresa decidió confiar en los principales proveedores de servicios en la nube para reducir los enormes costes de construcción que los prestamistas se negaron a financiar, con el objetivo de demostrar disciplina financiera y mitigar los riesgos de cara a la oferta pública inicial.
¿Cuál es el nuevo volumen de gasto previsto por la empresa para la inteligencia artificial?
La compañía redujo sus previsiones de gasto en infraestructura a 600.000 millones de dólares para 2030, después de que las estimaciones anteriores de su consejero delegado, Sam Altman, alcanzasen los 1,4 billones de dólares distribuidos a lo largo de ocho años.
¿Cuándo espera la empresa llevar a cabo su salida a bolsa y cotizar sus acciones?
Las expectativas actuales apuntan a que la empresa podría realizar su oferta pública inicial tan pronto como en el cuarto trimestre de 2026, mientras amplía actualmente su equipo financiero y de relaciones con los inversores para preparar este gran paso.