El próximo peligro no es solo un video falso, sino una «máquina de persuasión» personal que sabe cómo hacerle cambiar de opinión. Investigaciones recientes muestran que una breve charla con inteligencia artificial puede alterar sus convicciones políticas en un porcentaje alarmante.
Contenido del artículo:
- Introducción
- De la imitación a la persuasión activa
- Coste y capacidad de escalado
- La amenaza de las elecciones de 2028
- El vacío legislativo y político
- Estrategias de respuesta propuestas
- Preguntas frecuentes
Introducción
En enero de 2024, los residentes de Nuevo Hampshire recibieron una llamada con la voz de Joe Biden instándoles a no votar. La llamada era falsa y fue generada por inteligencia artificial. Hoy en día, esa tecnología parece obsoleta en comparación con lo que está por venir. La amenaza más profunda no es la imitación, sino la «persuasión activa». Estudios recientes publicados esta semana muestran que los chatbots respaldados por inteligencia artificial pueden cambiar las opiniones de los votantes por un margen significativamente mayor que la publicidad tradicional.
De la imitación a la persuasión activa
La inteligencia artificial moderna no solo replica voces, sino que mantiene conversaciones, lee emociones y adapta su tono para persuadir. En dos grandes estudios que abarcaron a Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, las breves conversaciones con los bots modificaron las posturas de los votantes hasta en 10 puntos porcentuales. Y cuando los modelos se optimizaron específicamente para la persuasión, el cambio aumentó hasta los 25 puntos porcentuales, una diferencia abrumadora.
Coste y capacidad de escalado
Por menos de un millón de dólares, cualquier persona puede generar mensajes de chat personalizados para cada votante registrado en Estados Unidos. Esto hace que la influencia política sea automatizada, barata e invisible. Dicha persuasión puede integrarse en herramientas cotidianas como los feeds de redes sociales o las aplicaciones de citas, sin necesidad de ejércitos de personas.
La amenaza de las elecciones de 2028
Si los países no actúan con rapidez, las próximas elecciones podrían decidirse en función de quién posea las mejores máquinas de persuasión automatizada. Actores extranjeros como China y Rusia se encuentran en una posición favorable para actuar primero, utilizando modelos de código abierto para generar contenido político persuasivo y adaptado al contexto local, superando las barreras del idioma y la cultura.
El vacío legislativo y político
Mientras que la Unión Europea ha clasificado la persuasión electoral como un «riesgo alto», Estados Unidos sigue careciendo de normas vinculantes. Actualmente, la responsabilidad recae en las empresas privadas y en sus políticas voluntarias, las cuales no cubren el creciente ecosistema de modelos de código abierto.
Estrategias de respuesta propuestas
Para proteger la democracia, es necesario establecer estándares para detectar la persuasión automatizada, restringir el acceso a la potencia de cálculo utilizada en las campañas de influencia extranjera y construir alianzas internacionales para supervisar y sancionar la manipulación de los votantes. La era de la persuasión por inteligencia artificial está a la vuelta de la esquina, y los mensajes serán lo suficientemente lógicos y convincentes como para cambiar corazones y mentes sin que nos demos cuenta.
Preguntas frecuentes
¿Puede la inteligencia artificial cambiar mi opinión política?
Sí, los estudios han demostrado su capacidad para alterar opiniones hasta en un 25 % mediante conversaciones personalizadas.
¿En qué se diferencia esto de la publicidad política ordinaria?
La publicidad ordinaria es general y estática, mientras que la inteligencia artificial interactúa contigo personalmente y adapta sus argumentos según tus reacciones.
¿Existen leyes que prohíban esto?
Las leyes actuales son deficientes, especialmente en Estados Unidos, mientras que la Unión Europea ha comenzado a establecer regulaciones.